lunes, 21 de diciembre de 2009

Dan O'Bannon R.I.P.

Haciendo historia con H. R. Giger


Uta... acabo de enterarme de la muerte de Dan O'Bannon, sucedida el jueves pasado, 17 de diciembre. Dan llevaba varios años batallando con la enfermedad de Crohn, una de esas pesadillas que te afectan todo el cuerpo. Yo esperaba aun ver una película escrita o dirigida por él, porque recuerdo haber leído que él esperaba poder levantar un proyecto más de cine.

Dan no fue un guionista o director más, él fue el cocreador de Alien, el filme dirigido por Ridley Scott, y con ello uno de los fantasistas fundamentales de la modernidad. Antes, él había sido fichado por Alexandro Jodorowsky para trabajar en la versión que el cineasta pánico planeaba filmar de Dune, y tras trabajar con John Carpenter en su brillante filme debut, Dark Star. En ese proyecto de Jodorowsky conoció a H. R. Giger y a Moebius, y juntos después se fueron directo a crear Alien... las cosas ya no fueron las mismas para el cine.

Después, escribió un episodio del filme de animación Heavy Metal, así como escribió y dirigio Return of the Living Dead, una secuela no oficial al clásico de George Romero, y de nuevo creó una obra de culto. Entre otros de sus filmes se encuentra The Resurrected, un homenaje a Lovecraft, que nunca pudo editar como quiso, entre otras cosas.

La de Dan ha sido una gran pérdida; un imaginador profesional y que nos inspiraba se ha ido. Ojalá a su muerte, los medios le dieran la misma importancia que le dan a la de una joven actriz. Chale.

martes, 15 de diciembre de 2009

Filmes notables de horror en el nuevo siglo

De revistas especializadas en cine de horror, en la actualidad sólo compro mensualmente HorrorHound. Fangoria y Rue Morgue ya muy de vez en cuando; cuando lo que presentan me interesa demasiado y cuando el bolsillo me lo permite (todos estamos inmersos en la crisis financiera, y bien sabemos que los precios trazados por el dólar realmente se han vuelto ridículos). De esta última, por cierto, acabo de enterarme que su editora Jovanka Vuckovic ha salido de la revista, en no muy buenos términos. En fin…

La lectura de HorrorHound además de muy amena e informativa, me parece que representa la transición que están teniendo los medios de comunicación en la actualidad: esta publicación surge a partir de la cobertura y discusión del cine de horror, pero tomando muy en cuenta cuestiones como fuentes y merchandising; es decir, novelas, videojuegos, cómics, televisión, locaciones, juguetes, memorabilia, etcétera. HorrorHound le está dando una importancia radical a todas las cuestiones que hace unos años nos parecían poco más que frívolas, y que hoy día son importantes en el desarrollo del género y medio como mercado y cultura Pop (que hoy día parece ser la única).



Bueno, eso sólo quería mencionarlo; pero, en realidad, escribo esto porque en el más reciente número de esta revista, el 20, se publicó un listado de las 20 películas más grandes de horror de la pasada década, según el staff de la misma publicación.

La lista es la siguiente:

1.- Shaun of the Dead (El desesperar de los muertos)
2.- The Descent (El descenso)
3.- American Psycho (Psicosis Americana)
4.- Grindhouse
5.- Dawn of the Dead (El amanecer de los muertos)
6.- Trick ‘r’ Threat
7.- The Devils Reject
8.- REC.
9.- High Tension (Haute Tension)
10.- Let the Right One In (Låt den rätte komma in, Déjame entrar)
11.- Jeepers Creepers (El demonio)
12.- May
13.- House of 1000 Corpses
14.- Inside (À l'intérieur, En las entrañas)
15.-The Mist (Sobre Natural)
16.- Cabin Fever
17.- Saw
18.- 28 Days Later (Exterminio)
19.- Ju-on
20.- Slither (Criaturas rastreras)




Aunque por sus textos y comentarios los periodistas de esta revista dejan ver que su paladar degusta más allá del clásico menú hollywoodense, esta lista demuestra que pecan un tanto de inocencia al contar entre lo mejor de esta década los muy poco originales trabajos de Eli Roth y Rob Zombie. Ambos ‘autores’, me parece, son clara muestra del lado decadente del género durante dicho periodo, pues su cine está carente de ideas y sobreelaborado estéticamente.

Del resto de películas que consideran (fuera de Saw, que yo no la tomaría entre las mejores; Trick ‘r’ Threat, que aunque es muy divertida creo que no la metería en un listado de lo más sobresaliente; y de The Mist, que no puedo opinar porque no la he visto), me parece que se trata de una buena selección, e igualmente de una camada fílmica que muestra que aún existe talento e ideas dentro del género.



Si me lo preguntan y de ser necesario, no estoy seguro cuáles sacaría del listado… pero sí estoy seguro que agregaría los siguientes títulos:

-El espinazo del Diablo (Guillermo del Toro, 2001)
-Chakushin ari (Una llamada perdida, Takashi Miike, 2003)
-Uzumaki (Higuchinsky, 2000)
-Encarnação do Demônio (José Mojica Marins, 2008)
-Gwoemul (El huésped, Joon-ho Bong, 2006)
-Darkness (La séptima victima, Jaume Balagueró, 2002)
-Jisatsu sâkuru (Suicide Club, Sion Sono, 2001)
-Drag Me To Hell (Arrástrame al Infierno, Sam Raimi, 2009)
-El alimento del miedo (Juan López Moctezuma, 1993 [terminada de forma póstuma en 2006])
-The Village (La aldea, M. Night Shyamalan, 2004)
-The Others (Los otros, Alejandro Amenábar, 2001)


Pues ahí está, una década más, un puñado más de terrores y pesadillas notables... sigamos aplaudiendo los buenos esfuerzos cinematográficos.

viernes, 4 de diciembre de 2009

Saludos a Paul y a Roman


Apenas en el pasado post, puse una foto que me tomé con don Jacinto Molina, conocido internacionalmente como Paul Naschy. Y esta semana se dio la triste noticia del fallecimiento de este icono del cine de horror español, hombre ibérico de las mil caras, que hizo famosa su interpretación de hombre lobo, y que encarnó personajes malvados que iban desde sacerdotes hasta chupasangres, en una filmografía que se considera sobrepasó los 100 títulos.

Naschy fue uno de esos actores que ponen todo su empeño en el género, haciendo de su rostro un emblema que para varias generaciones de espectadores implica cine de fantástico.

Tuve la fortuna de conocerlo en 2005, durante el Festival de Sitges, España. Aunque –como suele suceder en estos casos- Molina nunca fue bien visto por la historia oficial de la industria cinematográfica española, en esa ocasión orgullosamente presentó una colección de DVD que reunirían los títulos más importantes de su filmografía, así como una adaptación en cómic de su filme El retorno del hombre lobo, escrita por él mismo y dibujada por Javier Trujillo. Pudo ver en vida que se le hiciera cierta justicia. Molina era un hombre amabilísimo.

Una leyenda más ha partido, no la olvidemos.


Fue un gusto, don Paul

-Desde hoy, como seguramente muchos de ustedes sabrán, Roman Polanski estará en libertad condicional (bueno, más bien en arresto domiciliario) tras dos meses en prisión. Podrá pasar el fin de año en la residencia de descanso en Suiza, hacia la que se dirigía de Francia cuando fue arrestado, aunque lo hará rodeado de seguridad, de paparazzos y con un brazalete en el tobillo a través del cual será monitoreado, ¡para evitar que se fugue!

Como seguramente muchos de ustedes sabrán, Polanski se aprovechó sexualmente de una puberta de 13 años, durante una sesión de fotos que le fue encargada en 1977, en Los Ángeles. Polanski se dejó llevar, sin duda, por el momento, el alcohol y por la disposición de una madre y una niña que permitieron la sugerente sesión de fotos. Lo que siguió ya se ha cronicado sobremanera recientemente en muchos medios; resumamos diciendo que desde 1978 es buscado por la Ley de Los Ángeles, pues salió del país rumbo a Francia (recomendado por su abogado) para no asistir a una audiencia, tras la cual se le tenía planeado encarcelar (su caso, finalmente, ha caído en manos de jueces realmente de rapiña que han buscado beneficios con éste).

Quien entonces fue la niña abusada, hace unos años perdonó a Polanski; aunque eso no cambió en nada la situación de este artista con la justicia angelina: cuando se le concedió el Óscar al Mejor Director por The Pianist, en 2002, tuvo que recogerlo en su nombre Harrison Ford, pues Polanski estaría perdido de pisar suelo estadounidense. Más tarde que temprano, esta amenaza se llevó a cabo, y así es que llegamos a la reciente situación de este genio artístico.

Se ha hablado y manifestado mucho acerca de la poca gravedad del acto realizado por Polanski, en comparación con cientos de crímenes mucho más graves y que son poco o nada condenados por la Ley (a los cabrones que tenían esclavizadas a docenas de personas en Iztapala, calculan que les darán solamente entre 10 y 15 años de prisión…); así como, que los asesinos de su madre (muerta en un campo de concentración), y de su primera esposa, Sharon Tate, y su hijo nonato (masacrados por el clan Manson), no hayan sido castigados como merecían. Efectivamente, todo esto, y una infancia miserable en medio de la guerra, arroja a un ser humano inocente de todo lo que pueda hacer tras tanto pinche sufrimiento.

La Ley es ciega dicen, y más cuando hay intereses de por medio. Aquí no importa que los considerados víctima y victimario hayan hecho ya las pases (se habla de un arreglo monetario previo); que en Hollywood (como en prácticamente todas las ciudades) existan las condiciones para realizar toda clase de excesos, y no se castiguen muchas de ellas; que Polanski no es un criminal, a pesar de cometer un acto reprobable; y que a Polanski la Ley también le debe justicia en más de una ocasión desde antes de 1977.

Sin duda, Polanski aquel día en 1977 no tomó la mejor decisión; pero está completamente consciente de ello, es culpable, lo sabe, y su dilema tendría que terminar ahí.

Ahora, por otro lado, me parece que Polanski es el director más grande de la historia, al que el arte y muchos espectadores le debemos mucho. Es una lástima que quieran opacar su obra y sus logros. Yo estoy con Polanski.